Hanoi (Vietnam) 15 de octubre de 2011
Como ya ocurriera el pasado 15 de mayo, Hanói ha vuelto a ser un punto de encuentro y libre expresión para exigir un cambio de modelo, una humanización de las instituciones y un compromiso de las conciencias.
Unidos al manifiesto “"¡Globalicemos la Plaza Tahrir! ¡Globalicemos la Puerta del Sol!", han querido así participar en esta marcha terráquea, de forma simbólica y melancólica por la lejanía física de su entorno de acción, pero unidos en sentimiento y fuerza moral para exigir medidas drásticas en un sistema financiero abrasivo, el manejo voraz de recursos naturales, la viciada política del G20, y la heterogénea valorización de la vida de las personas en función de sus condiciones de origen, raza, sexo, religión…Concentrados en la península de Ho Tay, una veintena de personas de diferentes puntos, españolas, italianas, escocesas, australianas…, pero todas no vietnamitas, han mostrado y retratado pancartas de apoyo al movimiento global, de forma discreta, tanto por los valores compartidos por todos los asistentes de empujar el proceso de forma creativa y no violenta, como por encontrarse en Vietnam, un punto planetario muy particular en materia de modelo sociopolítico y económico, con fuertes estructuras de inmovilidad del régimen, como órganos de censura y vetos de información, una democracia de partido único, el Partido Comunista de Vietnam, una gestión comunitaria de base en las zonas rurales, y una economía socialista de mercado en las grandes urbes, Hanói y ciudad Ho Chi Minh.
Este modelo evoluciona rápidamente generando brechas entre quienes se mueven con agilidad en los negocios y quienes ligan su sustento al campo y los subsidios, por lo que existen fuertes paralelismos entre el declive europeo de un modelo de bienestar basado en la cobertura y la equidad, y el proceso de liberalización económica de Vietnam.
Pese a esto, la inercia del aislamiento cultural y su limitado acceso a información, marcan la distancia entre el proceso sociológico que atraviesa hoy la población vietnamita y la dinámica occidental dominada por una juventud cada vez más reaccionaria, más informada y comprometida con la justicia global, la alegría vital.



no olvidéis votar por correo para el 22-N, que sólo con carteles no podemos echar al socialismo! ahu! pero puedo?
ResponderSuprimirBravo, Rico. Rico, Bravo.
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