miércoles, enero 27, 2010

ELLAS Y NOSOTROS



Y a quien le cuento yo todo esto? Como? Que esperanto utilizo q no se limite? Mientras colapsaba la Puerta de Alcalá y su lacayo por que quinceañeras pueden abortar sin pedir la paga a los padres, Vietnam se ha premiado como el lugar del mundo con mayor tasa de abortos por chavala, decían cuando sonaba China que las familias querían fornidos hijos espartanos que asegurasen brazos laboriosos y fibra esclavizada con pulmón, ilusos de nosotros, todo era una confusión etnocentrista, otra, en realidad más del linaje viene tal jaleo, mujer que se casa, mujer que pierde la identidad, que borra sus genes ancestrales como pinzón darwiniano en saturno, esforzado por adaptarse a tal hábitat cósmico, o adaptadas a la heráldica del varón, borran su huella entre los ajuares de nupcias, secuestran el libro de familia de los que vendrán, macho alpha soul, un día mas, en otro lugar… al final casi todos parecen el mismo, y nosotros con ellos


Curiosas por escalofriantes estas confusiones etnocentristas, estos metomentodismos, esas ganas de proyectar lo nuestro, lo bueno, lo lógico, lo extrapolable al polo sur y al polo norte, que eso no importe, q el peso de las carabelas soporte, para muestra un botón dorado de americana quinceañera debutando en fiesta graduatoria, viene la cooperación, viene con su género a cuestas, y se envuelve en papel de seda, y se le hace un lazo para que los escaparates luzcan jugosos, pero estamos claros en esto o jugamos a intervenir quirúrgicamente pueblos y comunidades a nuestro antojo…?

Curiosa definición la de género, q muchos tratan como eufemismo de trabajar por y para la mujer, nada más alejado de la realidad, o casi nada, género es sexualidad, que es lo propio de lo femenino o lo propio de lo masculino, lo otro, lo de hombre y mujer, pito o coño, tetas o pectorales… eso es sexo, no confundirse

Defenderemos en esta tenue noche hanoiense, cuando mi mudanza acaba de producirse entre convulsiones mentales y una amalgama de nudos marineros que hacen de mi estomago y mi garganta el puerto marinero de Santoña, cuando desde mi terraza veo un scalextric de ratas jugando a la pocha, cuando por mi reojo asoman tres burdeles y un lupanar presidiendo la calle, cuyas habitaciones quedan a mi vista de sexto piso en vista águila, cuyas habitantes son chicas con menos ropa que edad, medio encerradas en lúgubres cuartos de focos intermitentes y sabanas espermicidas, cuyas miradas por la ventana me han tumbado al sofá y su teclado para escribir este algo, este algo que defenderemos…

Creo en la universalidad de algunos derechos, en Heráclito de Efeso, Jesucristo, Rabí Hillel, Confucio, Bartolomé de las Casas, incluso en la epopeya india Mahabharata, que rige y rige estilos de vida en el país de los zombies invertidos, todos coinciden en que para vivir contento, para vivir tanto que hasta la muerte sea parte indispensable y adorable de la vida, hay que tratar a los demás tal y como te gustaría que te trataran, considero que ese eslogan va por encima de todos los demas, como chocolate fundido, que pesa por denso, que baña por espeso, que lo recoge todo y lo sumerge, lo saca a flote y lo sigue abrazando, a todo, sean nueces, fresas, tortitas, patacones, helados de vainilla o strataciella, seas tu o sea yo, seamos nosotros, en todos y en todo, con respeto mutuo podríamos pasar a construir lindos soportes de mesas y sillas cojas con tantas ordenanzas, enmiendas, reglamentos, constituciones, observaciones, códigos, manuales o incluso moralinas, y así de paso picamos al reciclador el resto de papel gastado en multas, procesos judiciales, salvoconductos o incluso llamadas de atención…

Lapidaban en Somalia hace dos madrugadas y pico a una mujer, adulteradora de las normas inadulterables por un desliz llamado adulterio, cavada en una fosa, como olla de chancho quemado, expuesta a la gente por la que algún día camino, sudo, se rajo las manos, se manoseo las rajas, vivió, rió, salto, soñó que soñaba, que soñaba con que no lapidaban, que no sajaban los clítoris como latas de atún, que no hacían falta brazaletes alarma para avisar a la policía de que el maltratador habíase saltado el perímetro de seguridad de 200 metros, soñó que podía ser astronauta o cirujana, que no debía mirar al suelo cuando llegaba un extranjero a la aldea, que sus hijas serían felices, soñó que los moratones en su espalda se transformaban en círculos rojos en sus mejillas, por calor del sol, por calor en el corazón…




Dos especialistas en género, una feminista, la otra socióloga con espíritu aventurero, una becaria, otra experimentada, ambas dos se embarcan en un proyecto en Yen Bai, al norte del río rojo saliente del Mekong, o en Asmara, en la caldera de fuego de Eritrea, o acá que allá, tratan de dar talleres formativos sobre la equidad de género, clarificar los roles en la comunidad, contar que hombres y mujeres son iguales, que ellas pueden ser carpinteras, que no deben callar, que los hombres también pueden y deben fregar, y cuidar de los chicos mientras hacen los deberes, de que deben reclamar justicia y dejar los burkinis en el tendal…acaba la charla…silencio absoluto…

La cirugía social es el mal endémico de los capacitadores de buen vivir, alterar los procesos naturales de liberación, de desarrollo individual de la capacidad de abstracción, de las aperturas de mente a lo externo y diferente, y forzar las maquinas colectivas del vivir presuponiendo que lo otro es mejor, para tirar de calzadores en power points retroproyectados a costa de subvenciones forjadas de impuestos de trabajadores, muchos de ellos maltratadores en su día a día, es jugar a ponerse un capirote en la cabeza y gritar que no hay guerras mientras resuenan los misiles contra el ventanal…




Hostia? bien, gobierno, policía, endurezca, no consienta, no permita, a la fuerza con fuerza? No se, lo dudo, pero tras una hostia, debe haber algo que impida una segunda, porque no es equidad social, no es género, no es empoderamiento de la mujer, que también, el problema es otro, y donde las costumbres o los patriarcados no han dejado liberar corsés, hay que aplicar humanismo, no hagas ni dejen que hagan lo que no te gustaría que te hiciesen o dejasen que te hicieran…




Esa generación de bisabuelitas y abuelas que hasta hace bien poco aún concentraban sus pensamientos en el ansia por ver a su nieta o bisnieta casada con un hombre de bien, del brazo del buen partido, de ir a misa y vestir por debajo de la rodilla, de santificar las fiestas y por no imaginar otras insantificables santas fiestas, por no imaginar el amor al sexo sin amor y otros vicios libertarios de esta sociedad XXI liberada de tabúes en algunos sitios, esas mismas grandmas quedaron atrapadas por su tiempo, y seguro que no habrían disfrutado de que alguien viniese a contarlas que a cascarla con las tradiciones y los quedirán callejeros, ellas pasaron, vieron, comprendieron y se entusiasmaron con las renovaciones, con los ojalaenmiepocahubierasidoasí, pero fue natural, a base de dictaduras eclesiásticas y transiciones de tira y afloja, a través de Alaska y dinarama, de Sabrina y boys boys boys, a través de los 3 rombos y el porno codificado del plus…parece que nadie decidió por ellas, todo surgió colectivamente, sin forzar…

Eso pasó, y ahora quedan cuatro cavernícolas, que son 20, o 40, y es ahí donde el bisturí debe cortar, para que nadie sea menos que nadie…

No pegar, si respetar, no gritar, si amar, no golpear, si acariciar, no insultar, si piropear, no limpiar, si al no ensuciar… esa es nuestra batalla…este mi grito…




2 comentarios:

  1. Estoy seguro de que el "mundo" de la cooperacón internacional, como lo está la política y todos los ámbitos, esta petao de paletos que confunden cooperación o ayuda con misionerismo capitalista y/o moral.
    Cuánto ayuda a la sensatez conocer las teorías de Darwin que son tán aplicables a absolutamente todo :)

    Tienes unos meses para cambiarte a una zona no petada de burdeles antes de que llegue Little man

    Abraz, Ta

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  2. Camisolas de once varas...cuidadín din don. Se te quiere bandido

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